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La nube como herramienta de ciberseguridad

Hoy día la mayoría de asignaciones y proyectos se distribuyen en varios lugares y los equipos se coordinan con plataformas grupales comunes que les permiten compartir ideas en la Web. Esto solo es posible gracias a la Nube.

Uno de los principales cambios que trajo consigo la pandemia, sin duda es la forma de trabajar. La fuerza laboral de muchas empresas en la región centroamericana tuvo que adaptarse para hacer de sus hogares espacios adecuados para el trabajo. Sin embargo, luego de estos dos años, parece que el modelo de teletrabajo ha ganado aceptación y se visualiza como una opción que gran cantidad de compañías piensa adoptar por muchas razones, entre ellas el aumento de la productividad, conservar el medio ambiente y promover el descongestionamiento vial.

 

Durante el segundo trimestre del 2020, alrededor de 23 millones de personas estaban en teletrabajo en América Latina y el Caribe, detallan las estimaciones preliminares de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Además, la firma internacional en análisis de datos Kantar reveló por medio de un estudio, que durante 2021, el 11% más de hogares tuvieron acceso a banda ancha de internet, Costa Rica aumentó 17%, El Salvador 11% y Guatemala 8%. En tanto Honduras cuenta con una velocidad de Internet en banda ancha de 18.1 MBPS, mientras que el promedio mundial se encuentra entre 85.73 MBPS.

 

Este paradigma nos lleva a pensar que, para laborar desde casa, todo lo que se requiere es una computadora y conexión a internet con una velocidad adecuada. Pero obviamos, muchas veces, analizar si estamos sumando amenazas a nuestro ecosistema de ciberseguridad.  Siendo el trabajo remoto la “nueva normalidad”, la Nube se transformó en la tecnología estrella, que permitió la colaboración de los equipos y le garantizó la continuidad del negocio a las organizaciones.

 

Son varios los factores que han demostrado que los avances tecnológicos son el combustible más importante que impulsan el crecimiento y desarrollo, destacando entre ellos “la nube”, que hace referencia al término anglosajón cloud computing, que apunta a la posibilidad de almacenar archivos en máquinas especializadas para estos fines ubicadas en algún lugar del mundo, que si bien no sabemos dónde están, podemos acceder a ellas a través de internet.

 

Para poder implementar un esquema de trabajo de una forma segura y controlada, resulta necesario comprender cuáles son los puntos más importantes que ofrece la nube. Se pueden mencionar diferentes aspectos que llevan a pensar en la adopción de herramientas cloud, como un beneficio para las organizaciones, pero desde ESET elegimos los siguientes:

 

 

 

 

Como se observó en este último tiempo, el contexto y las necesidades pueden cambiar de un momento a otro. Es por esto que resulta fundamental poder adaptarse al entorno y a los esquemas de trabajo remoto o híbrido que se presentan hoy a nivel global. Las soluciones en la nube pueden ser una gran herramienta para implementar estos cambios de forma segura y minimizando los posibles riesgos que implica.

 

“Muchas empresas aceleraron su cambio al entorno Cloud, priorizando inversiones en iniciativas de transformación digital diseñadas para agilizar los procesos comerciales. Esencialmente porque las aplicaciones y los servicios en la Nube permiten dar soporte a la fuerza laboral remota y darle acceso a los recursos que necesita para su trabajo y los procesos de negocio que las personas movilizan, independientemente de su ubicación geográfica, pero sobre todo mitiga en gran manera las ciber amenazas”, comentó Marielos Rosa, gerente de Operaciones de ESET Centroamérica. En tal sentido las herramientas de trabajo colaborativo y comunicación en tiempo real en la Nube, por ejemplo, resultaron fundamentales para favorecer el trabajo de los equipos a distancia.